viernes, 18 de enero de 2013

Marco Marino


Nací en la ciudad de Córdoba el 13 de diciembre de 1984, teniendo lo que se llama una juventud con total normalidad,  y al igual que Cortázar un día decidí autoexiliarme a una nueva ciudad, aunque en vez de París, me mudé a Cruz del Eje.

Suele la gente sonreír cuando digo que soy: “Arquitecto por comodidad y Poeta por vocación”. Y es que además del seudónimo de poeta cuento con mi título de arquitecto, construyo poemas y casas para saciar el instinto, calmar la necesidad de subsistir, y perdurar.
He publicado en diversas revistas y blogs de literatura, participado en algunos ciclos de Lectura y encuentros de Escritores. Dirijo sólo cuando tengo tiempo, el blog y la revista de artes y literatura “Cerveza Gratis!” (de nombre).  Soy miembro de los grupos literarios “Palpita el barro” y “Todos los nombres”, y a veces detengo mi vuelo en las conocidas “Noches de Bandada”.
En mayo de 2012 publiqué mi primer poemario con editorial Babel, el libro se llama “Hasta tus huesos”, y es en correspondencia al poema central del libro, el cual fue escrito literalmente en cementerios, enfocando el tema de la muerte desde el análisis de “lo construido”, lo que se genera y lo que queda en cada uno de los nichos o mausoleos, la idea de tumba a través del tiempo hasta el olvido definitivo. El abandono total, y la necesidad de conservar esa nada misma haciendo de la muerte un templo, donde se puede tocar, hablar y hasta a veces oír.
La experiencia del cementerio, la llevé a cabo junto a quien es hoy la madre de mi hija Pierina, y el juego consistía en que mientras yo escribía ella sacaba fotografías. Y de tanto hablar de la muerte sin querer apareció Pierina, y es aquí donde está la esperanza del ciclo, la nueva vida que surge después de la muerte. El Poema.



Marco Marino
(noviembre de 2012)





. Strip poker .
Esa dama vacía del glamour coloquial
absorbe el humo de mi cigarrillo prohibido
cerrando sólo un ojo, acaricia mi cuello
mostrando las cartas va quitando su ropa.

Las paredes se pintaron de sombras
arrojadas por la llama de luz de una vela
que bailaba caliente el tararear de un saxo.

A siete pisos del mundo
y a una carta de terminar la partida
destapo el vino     ya caliente entre tus piernas
mientras tú arrugas la nuca formando dos curvas
y dejas escapar el alma por el escote.






. Búsqueda .
Ya nada me apasiona como antes
he descubierto
los caprichos de la débil humanidad
los mecanismos tan sencillos del planeta

las respuestas
la forma en que todo termina
los días
buscando-encontré
y son siempre iguales.

Resumiendo con mis ojos
veo cosas empolvadas en una repisa
la libertad perdida dentro de mis libros
y todo aquello que guardo en cajones.

Sentado y en custodia
por el miedo a perderlo todo
voy rasgando incansable
las fibras de una hoja.

He notado que todavía
me emociono
cuando quiero escribir cosas nuevas.





. Cuando anochece temprano .
Son gusanos
se van superponiendo unos sobre otros
se dejan seducir por el piso
caen,
un segundo antes se congelan
por el frío de la muerte.

Necesidad de no pensar
de enchufarnos al fracaso idiota
de parecernos
a otros miles de idiotas.

La masa de cera que deja esta vela
no me deja pensar en otra cosa.
Cuánta vida toma la vida
cuando se detiene.

El silencio de la humanidad
cuando anochece temprano
el silencio de las almas meditando
en estos momentos de vacío indecible
el espacio oscuro que olvidó la humanidad
vuelve a beber de la cálida luz de una vela.





. Cotidiano .
Lo insignificante
de morir todos los días un poco
entre sábanas blancas como el vicio
y frías como las mentes que se consumen
a cada disparo de amargura.

Buscar vestigios de sangre en la nariz
tocar el fondo oscuro de la noche
secar las lágrimas con el pulso inquieto
las pupilas con vida y la mente moribunda.

Tené cuidado, de esta no se sale pendejo

aunque nada duele
vas perdiendo el sentido del gusto
el tacto
y los primeros cánticos de niño.

Y se vuelve
se vuelve a lo cotidiano
a la idea de odiar y al mismo tiempo
desear egoístamente y con toda el alma.

El vicio que va poniendo su arte
en cada punto de este puño
se vuelve fracaso al no poder decirlo

y la culpa de no saber
quién es el que escribe hoy
resbalándose
sobre miles de páginas mojadas
hasta el cansancio de la tinta.





. Cajita de latidos .
A veces abrazo mi almohada
con los ojos cerrados.
Y tu espalda va latiendo en mi pecho
mis colmillos palpitan por tu cuello
y sueños
que todo vuelve a ser cierto.

Recuerdo cuando se te daba por llorar,
yo recostado sobre tu caja de latidos
inocente veía cómo tu pecho
se dilataba de tanto respirar.
Nadie hablaba del rojo de tus ojos.

Con el ritual de una mirada al horizonte
exprimías el corazón por un poco más de líquido.
Como quien quiere dejar una huella
antes de encontrar el nuevo camino.




"Strip poker" y "Búsqueda" corresponden al libro "Hasta tus huesos".

"Cuando anoche temprano", "Cotidiano" y "Cajita de latidos" son inéditos.